Del nombre a la dirección
Las personas recordamos nombres; las máquinas se entienden con números. Cuando escribes ejemplo.com, tu dispositivo pregunta a un servidor DNS «¿qué IP tiene este nombre?». La respuesta —por ejemplo 93.184.216.34— es la que se usa realmente para establecer la conexión. Todo ocurre en milésimas de segundo, antes de que veas nada en pantalla.
Cómo funciona la resolución
La consulta pasa por varios niveles: el resolutor de tu proveedor (o uno público como Cloudflare o Google), los servidores raíz, los de cada TLD (.com, .es…) y, por fin, los servidores autoritativos del dominio. Para no repetir todo el proceso cada vez, las respuestas se guardan en caché durante un tiempo definido por el TTL.
Tipos de registro más comunes
- A / AAAA: la IPv4 o IPv6 de un nombre.
- CNAME: un alias que apunta a otro nombre.
- MX: los servidores de correo del dominio.
- TXT: texto libre; se usa para SPF, DKIM y verificaciones.
- NS: los servidores de nombres autoritativos.
- SOA, SRV, CAA: configuración avanzada de la zona.
Puedes ver todos ellos para cualquier dominio con la herramienta de comprobar DNS y contrastar cómo los resuelven distintos servidores con la propagación DNS.